Ataliva AMENGUAL
 

 

 

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ANEXO 2

REFLEXIONES SOBRE EL RESUMEN

 

 

La necesidad del resumen

 

Ordinariamente escribimos de manera extensiva o tenemos que estudiar escritos de cierta extensión.  Cuando necesitamos dar cuenta de nuestro trabajo escrito o del estudio el tiempo del cual disponemos es limitado y frecuentemente breve en comparación con aquel que dedicamos al escribir o estudiar.  Esta diferencia de tiempo no sólo es notoria en la actividad universitaria, sino que es también se manifiesta en el trabajo de los científicos e investigadores en general, en la actividad de los hombres de negocio periodistas, abogados, jueces, gobernantes, etc.  La lista podría extenderse indefinidamente.

 

En el caso, aunque no exclusivo del estudiante la elaboración de resúmenes es inapreciable en cuanto exige el cultivo de hábito de precisión exigido por cualquiera de las disciplinas.

 

Asimismo exige que la persona se acostumbre a proceder eficazmente en el rango de tiempo de que dispone.  Esta capacidad de operar obteniendo el objetivo que se propone de manera económica en el tiempo que se dispone es requisito, sine qua non, para la eficacia de su acción.  De no adquirir esta habilidad puede presumirse fundadamente que será ineficaz en la acción.  Así en nuestros cursos y seminarios el estudiante tiene que ser capaz de resumir lo que estudió y de este modo no sólo satisface las exigencias académicas sino que además, cultiva hábitos necesarios para un ejercicio eficaz en su vida profesional futura.

 

Las frases construidas en negativo requieren de un cuidado especial por cuanto a veces encubren procedimientos lógicos y gramaticales que pueden inducir a error y a no descubrir que es lo que se niega

 

Igualmente deben tratarse en especial, frases entre paréntesis, entre guiones, y aquellas otras subordinadas que frecuentemente alteran los límites de la significación o el sentido.  Los aspectos simbólicos o figurativos del lenguaje exigen también muchas veces, ser reformulados.

 

En el caso de ser necesario se acudirá al diccionario teniendo presente que ello nos obligará a elegir una de las tantas acepciones que él nos ofrece, elección que deberemos hacer en función del contexto del término que investigamos.

 

Es conveniente recordar que el lenguaje usado en los libros de estudio tiene características que no responden al significado vulgar (culto o no) del que dan cuenta los diccionarios habituales de la lengua de que se trate.  Tenida en cuenta dicha inadecuación habrá que recurrir a diccionarios especializados de la disciplina que corresponda.  Los diccionarios especializados, a su vez pueden inducirnos a error, pues un mismo término disciplinario puede tener significado distinto en diversas teorías.

 

Sería muy conveniente que el estudiante dedicase algún tiempo a reflexionar metódicamente sobre la naturaleza del lenguaje disciplinario [1]

 

ALGUNAS CARACTERISTICAS DEL PROCESO DE RESUMEN

 

Para resumir un trozo largo o un capítulo se procede párrafo por párrafo buscando la sentencia tópica o la idea temática del párrafo.  Normalmente hay una unidad temática desarrollada en varios párrafos y cuyo núcleo está expresado en el conjunto de sentencias tópicas de cada párrafo.  Esa unidad temática (o subtemática) es la que debe expresarse en un párrafo que sintetice el conjunto de contenidos de las diversas sentencias tópicas.  Así ese párrafo que sintetiza el conjunto de contenidos de las sentencias tópicas de varios párrafos correspondientes a una unidad temática o subtemática se constituye en un resumen.

 

En ese párrafo-resumen debe quedar clara la idea central o tópico nuclear.

 

El primer trabajo, por lo tanto, al estudiar es poder discriminar la idea esencial, nuclear, central del párrafo de aquellas otras que no lo son.

 

Sin duda esta operación supone dilucidar el significado de los términos claves usados en el texto que analizamos.  Sin embargo, esto que es necesario es insuficiente por cuanto los términos claves están en un contexto que modifica su significación.  La significación de un término no puede dilucidarse si se lo abstrae de su contexto, es decir, del sistema de relaciones con los otros términos que lo rodean (lo mismo puede decirse de un párrafo).  Así, los adjetivos determinativos, los pronombres, etc... que circundan o hacen las veces del término clave, han de considerarse para dilucidar su significación.  Si se trata de un verbo es necesario ponerlo en relación con los adverbios que lo modifican.

 

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS

 

A continuación se sugieren algunas posibles operaciones para facilitar la tarea de resumir.

 

1)        Lea cuidadosamente el texto original buscando la idea principal y los conceptos claves.

 

2)         Busque el significado de las palabras que no conozca.

 

3)                                          Lea de nuevo el texto buscando determinar cuales partes son esenciales y cuales cumplen

una función de transición o de desarrollo secundario de la idea central

 

4)                                          Anote las palabras y frases claves (si el impreso es suyo puede subrayarlas o reanotarlas

en el margen)

 

5)                                          Escriba su resumen basándose en sus apuntes, anotaciones marginales o subrayados y en

la interpretación que Ud. ha hecho de la idea principal.

 

Se tendrá en cuenta que una exposición será un resumen cuando logre expresar en no más de un tercio del texto original las ideas y sus relaciones esenciales que él contiene.

 

Salvo en el caso de definiciones el resumen deberá ser expresado en palabras propias del que lo confecciona (copiar párrafos o algunos párrafos del texto no es resumir)

 

Finalmente, el énfasis dado a los tópicos debe corresponder al énfasis que ellos tienen en el texto original que se resume.

 


[1] El capítulo dedicado al concepto en el libro: "La investigación científica", de Mario Bunge.  Ed.  Ariel, Barcelona, puede servir a tal efecto.